miércoles, 31 de diciembre de 2008

"Yes we cam" VS "I Have a Dream"

Por Miguel Ángel Maca:

"Prometer hasta meter y después de metido, nada de lo prometido”.

Esto estará pensando Mister Obama mientras ve como su sueño se pierde en la fosa aséptica del sopor de la política, en la que los favores se pagan, siendo las primeras letras las más elevadas y dolorosas. Los adinerados contribuyentes de campañas electorales tienen claro que nada peor para un político que hacerle perder principios y compromisos para con sus votantes a las primeras de cambio, dejando claro quien es el muñeco y al son de la música con el que se debe bailar.

Demasiadas han sido las expectativas puestas por millones de americanos en el participante por la partida del poder, en el país más desarrollado del mundo, que hasta el momento solo se refleja en un cambio de color en las fichas, aplicándose las mismas reglas. La callada por respuesta es el movimiento evasivo de la nueva administración ante la masacre de Goliat, demostrando que David tuvo mucha suerte o supo ponerse a tiempo en el bando del aliado más poderoso.

El ojo económico y financiero de la bestia estadounidense tiene una pupila en forma de estrella y no está dispuesta a verse derrotada por ningún pastor que inmole pretensiones ni millonarios planes de inversión.

350 muertos y 2000 heridos son, hasta hoy, la losa de quien ocupará La Casa Blanca en poco mas de dos semanas, sin tener claro de qué color pintará la habitación de sus hijas.

Como dice mi abuela, es mejor no meterse de por medio cuando hay un conflicto. La misma sinrazón muestran los unos como los otros, que teniendo la posibilidad no dudarían en aniquilarse mutuamente apretando un simple botón, pero la desmesura de la acción es evidente.

¿Qué han sido de esos hombres que apostaban sus reinos en la lucha de dos guerreros, ante los agradecidos bandos que convertidos en ganadores o perdedores podían vivir otro nuevo amanecer?

Mister Obama, cuando los sueños no se cuentan se cumplen o no, pero cuando se hacen públicos, a poco corazón que quede en las entrañas, seguro se tornan en las pesadillas, recordadas por fantasmas, del hombre más poderoso del planeta.

Juntos podemos, sí, pero hay que saber elegir los compañeros y tener el arrojo y valentía por reflejarse en espejos de personajes de la historia que murieron defendiendo libertades, ideales y verdaderos compromisos.