domingo, 18 de enero de 2009

Manía Persecutoria


Por Antonio Runa
En mi centro de Formación Profesional, recuerdo que se me suspendió por escribir un artículo absolutamente cáustico sobre la forma en que se empleaba nuestra pista de baloncesto. Pensaba que los profesores no leían esa revista de estudiantes. Pensaba que los propios estudiantes no la leían, en realidad.
No era la mejor firma de esa especie de fanzine, mi estilo literario y yo aún no nos conocíamos. Y, desafortunadamente para mi ego, si no hacía reseñas musicales o de videoclips (en aquella época el programa “Tocata” arrasaba en la juventud española) difícilmente era leído. Bueno, los artículos sobre Star Wars también tenían éxito.
Con la excusa de “a mí no me lee nadie”, me tomé la libertad de poner al centro de enseñanza en San Fernando de Henares donde cursaba mis estudios en aquellos tiempos, a parir de un burro, así, dicho pronto y mal. Pero, mira tú por dónde, resultó que sí que me leía alguien. Y la directora del centro por casi cancela la publicación, lo que provocó que mis compañeros de nuestra “redacción imaginaria” se pensaran sacarme de su hermandad de frikis gafotas a patadas (también es verdad que yo era el único que no era miope, lo que siempre les molestó). Finalmente, decidí escribir un artículo que llamé “de contracrítica”, en el que me contradecía a mí mismo por lo dicho en el anterior número.
Pero me suspendieron en Gimnasia, me pusiera como me pusiera.
Las cosas como son, Gasol no era.
Hace poco me dí cuenta que en ese blog olvidado y remoto que nadie seguía (aunque estaba en el primer puesto de los más leídos en esa comunidad, pero es que siempre me las he dado de modesto), publicaba una entrada donde una persona era atacada a muerte y, como en aquella ocasión en F.P., mis palabras llegaron a quien no debían llegar. Lo que me deja una sensación inquieta de no saber quién me lee y quién no me lee. Y esto me lleva a acordarme de un buen amigo del ASPA (el grupo friki de la Facultad de Psicología de Madrid, cuyo enlace no debería poner aquí pero http://www.aspanet.es/ vaya, ya lo he puesto) que me dijo: “Tú escribe siempre como si te fuera a leer todo el mundo, aunque no quieras que te lea todo el mundo; especialmente si quieres que alguien en concreto no te lea; porque al final, ese alguien en concreto te lee”.
Pero no le hice caso en dos ocasiones, y en esas dos ocasiones me leyó quien no debía leerme, entre otros pocos (en resumidas cuentas, puede decirse que casi nadie te acaba leyendo, pero ese “casi” es muy caprichoso y puñetero).
De esta guisa puede decirse que este blog está, pero sólo en teoría, absuelto de lectores inoportunos que podrían molestarse por las palabras que yo aquí expusiera, fueran cuales fueran… o puede que no.
Y voy a aprovechar para decir a los espías que determinada personita afectada por quién sabe qué (salvo ella misma y hasta puede que ni por ésas) me suele achuchar que, aunque lo pareciese en su momento, el Detective Oscuro es, y debo hacer un hincapié bastante sonado, así de grande y hasta con un par… es, como decía, UN PUTO PERSONAJE PRODUCTO DE MI IMAGINACIÓN. Por lo que esas expectativas de llevarme a juicio por amenazas absurdas es, cuanto menos, un chistazo sin gracia que, aún así, me hizo bastante gracia en su día.
Supongo que ahora la persona oportuna que pudiera llevar el mensaje (ser recadero de tal personaje debe ser una carga que no me quiero ni figurar) no leerá este blog ahora que debe. Aunque salirme con la mía me haría ser la clase de conspiranoico que evito ser desde hace tiempo.
Para todos lo demás, feliz semana.